Revolcadores (Murcia)

domingo, 12 de diciembre de 2021

El río Cazuma y la Gola de Lucino. Cuevas de la Araña

 


ACCESO:

En la ruta anterior, la del barranco Moreno, se describe como acceder hasta Bicorp. Para llegar al inicio de esta ruta, también en Bicorp pero con un punto inicial distinto, seguiremos las mismas indicaciones desde Valencia hasta pasado Quesa. Cuando falte un kilómetro para llegar a Bicorp, nos desviaremos de la carretera CV-580 hacia la izquierda por un camino asfaltado en el lugar donde se encuentra el cartel del Ecomuseo. Desde este cruce hasta el inicio de la ruta hay unos 5 kilómetros. Continuaremos por el camino asfaltado hasta encontrar otra bifurcación con señales y seguiremos por el camino de la izquierda, con indicaciones a las cuevas de la Araña. Nosotros continuamos unos 2,7 kilómetros hasta que aparcamos en un ensanche del camino, pero aún se puede continuar más en coche.


DATOS TÉCNICOS:

- Nombre de la ruta: PR-CV 234 El río Cazuma y la Gola de Lucino.
- Municipio: Bicorp.
- Distancia: 14,12 kilómetros.
- Tiempo total: 5h 47’.
- Tiempo en movimiento: 4h 02’.
- Tiempo detenido: 1h 45’.
- Desnivel positivo: 421 m.
- Altitud mínima: 328 m (camino de la Cadena).
- Altitud máxima: 563 m (aparcamiento cuevas de la Araña).
- Tipo: circular.
- Señalización: Sí. Postes de dirección y marcas blancas y amarillas.
- Dificultad: Media. 
- Cartografía: Mapas Topográficos 1:25.000 768-II Caroch y 769-I Navarrés.
- Fecha: 10 de diciembre de 2017.
- Enlace para la descarga del track: https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/pr-cv-234-el-rio-cazuma-y-la-gola-de-lucino-bicorp-21500952


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DESCRIPCIÓN:

Si en la anterior ruta recorríamos parte del barranco Moreno, en esta ocasión regresamos al término de Bicorp pero algo más al Sur para recorrer parte del río Cazuma. El paisaje que nos acompañará será montañoso, abrupto y cubierto por una importante masa forestal con predominio arbóreo del pino carrasco (Pinus halepensis) que cubrirá las laderas como un manto verde. El lecho del río presenta tramos desnudos y rocosos, y en algunas ocasiones pozas de agua cristalina que, según la época del año, nos invitarán al baño.

El recorrido tiene forma de “Y” tumbada con un tramo circular en la parte central, parte que realizaremos en el sentido contrario al de las agujas del reloj. De esta manera visitaremos primero la Gola de Lucino, una impresionante garganta modelada por la acción del agua, y después las conocidas Cuevas de la Araña, abrigos con arte rupestre donde se encuentra la mundialmente conocida escena de la recolección de la miel.

Aunque el inicio oficial de la ruta se encuentra cerca del charco del Garrofero, al que se accede sin problemas por los continuos acondicionamientos del camino, nosotros decidimos aparcar un poco antes, en un ensanche junto al camino de la Cadena (km 0) y realizar a pie algo más de distancia. De esta manera iniciamos la marcha hacia el Oeste con vistas al río Cazuma a nuestra izquierda. Predomina el bosque de pinos salpicado ocasionalmente por algunos campos de cultivo y algunas casas totalmente integradas en el paisaje. Nos llama la atención en este primer tramo la profundidad a la que se encuentra el cauce del río y las pozas de roca desnuda que podemos ver desde el camino, hecho que nos hace pensar la fuerza que ha llevado el agua y el tiempo que habrá necesitado para crear este sorprendente paisaje.

Por el camino se avanza de forma constante y rápida, sin hacer demasiadas paradas salvo para tomar alguna fotografía, hasta encontrarnos con una bifurcación (km 2,5). No hay problema si tomamos cualquiera de los caminos ya que unos 350 metros más adelante se unen. Por el de arriba continuamos por el camino principal y por el de abajo avanzamos por el cauce del río. Desde el cruce podemos ver un panel de madera con tejadillo unos metros más adelante junto al camino de abajo que es el que nosotros tomaremos.

En el cartel podremos encontrar información básica sobre la ruta, información que se ha colocado a posteriori para aprovechar el soporte de madera que por el tiempo que lleva instalado ha perdido legibilidad la información original que contenía. Este punto es el inicio real del sendero PR-CV 234 al que le hemos añadido un buen tramo de camino para disfrutar más del paisaje que nos ofrece el término bicorino.

Seguiremos por el cauce seco del río aunque no tardaremos en encontrarnos con la primera sorpresa, el charco del Garrofero, un charco de aguas transparentes sobre el lecho rocoso y donde, si tenemos suerte, podremos ver algún pez nadando o alguna rana en la orilla tomando el sol. Bordearemos el charco y nada más pasarlo llegaremos a la unión con el camino que poco más atrás se separaba.

Continuaremos por el camino, ahora a muy poca distancia del curso del Cazuma que nos queda a nuestra izquierda. Pronto alcanzaremos el lugar donde el camino cruza el río y donde el agua pasa por encima de él. En este punto nos encontramos en la bifurcación del tramo circular del sendero y donde podremos contemplar la conocida como acequia de los Moros (km 3,6), una acequia cuya toma de agua se encuentra tallada en la roca caliza del lecho del río y que continuaba, a cota, por medio de una pequeña acequia reforzada por muro de piedra con mortero por la margen izquierda del Cazuma, por la parte alta del camino. Según la ficha de bienes inmuebles de etnología que se encuentra en la Consellería de Educación, Cultura y Deporte, la acequia dataría aproximadamente del siglo XI, una acequia que cuenta con mil años de antigüedad.

Reanudaremos la marcha abandonando el camino para seguir junto al río, que ahora nos queda a mano derecha. El trazado que seguiremos transcurre por encima de la conducción de agua que hace de sendero y que no tiene pérdida ninguna ya que, además de estar indicado por las típicas marcas de pintura blancas y amarillas, no hay bifurcaciones que nos hagan dudar. Unos trescientos metros más adelante cruzaremos otra vez el escaso caudal del río por encima de una hilera de piedras colocadas para ese motivo y seguiremos por el sendero por un tramo algo más montano y rodeado de pinos. Pasaremos junto algunas pequeñas piscinas naturales de agua cristalina, como el charco de los Morteros o el de las Conchas, que seguramente en época estival estén llenas de gente atraídas por la belleza del entorno y la calidad de sus aguas.

Si levantamos la cabeza del sendero por el que vamos caminando y miramos arriba hacia la ladera de la montaña podremos ver una cueva cerrada a media altura por un muro de piedra y una viga de madera en el hueco en el que se encontraba la puerta. Se trata de un aprisco natural que décadas atrás servía para guardar el ganado y que ahora, al igual que otras muchas construcciones rurales, se encuentra abandonado aunque aún en unas buenas condiciones de conservación. Una vez queda a nuestras espaldas la vista de la cueva nos iremos acercando al cauce del río y lo volveremos a cruzar para enlazar con un camino de tierra (km 4,4). En este punto nos encontraremos un poste de madera con indicaciones ya que se trata de un cruce importante. Seguiremos hacia la derecha, dirección la Gola de Lucino, aunque más tarde volveremos a pasar por aquí.

La marcha por el camino se hace más cómoda y en pocos minutos volveremos a cruzar el río. Todos los pasos de una parte a la otra del Cazuma son fáciles y no presentan ninguna dificultad, siendo prácticamente la totalidad de ellos por medio de piedras colocadas en hilera y sobre las que pisamos para no mojarnos los pies. De esta forma dejaremos el río a nuestra izquierda y no lo volveremos a cruzar ya que caminaremos por esa margen hasta su nacimiento (km 5,4). En este lugar nos sorprenderá la transparencia, aún más si cabe, de las aguas que afloran entre las rocas y da origen a la escorrentía superficial del Cazuma. Una pequeña caseta de obra protege el nacimiento y conduce subterráneamente las aguas para abastecer a la población de Bicorp. Y es parte del trazado de esta conducción el que nos ha servido de guía y sendero en algunos tramos atrás.

A partir de aquí continuaremos remontando el cauce pedregoso y seco, y treparemos fácilmente en alguna ocasión por las rocas. Los pinos siguen siendo los protagonistas que cubren todas las montañas pero al alcance de nuestra mano estaremos rodeados de baladres (Nerium oleander) que se extienden por el lecho de la cabecera del Cazuma. Poco a poco veremos cómo las laderas se aproximan hasta que en unos metros llegaremos a una profunda garganta originada por la erosión de las aguas. Nos encontraremos en ese momento en la Gola de Lucino (km 5,8), una estrecha garganta en la podremos tocar a la vez ambos lados de las paredes en algunos puntos si estiramos los brazos. Nos adentraremos por este corte en la roca hasta llegar, tras alguna pequeña trepada, hasta una pared que nos impide continuar el avance. En la parte superior de esta pared podremos observar cómo se encuentra ligeramente ondulada ya que se trata del cauce rocoso del río por donde cae el agua en forma de cascada en momentos de lluvia.

Después de disfrutar de este fantástico paisaje kárstico, nos daremos la vuelta para regresar por el mismo lugar. Volveremos a pasar otra vez por el nacimiento del Cazuma y seguiremos por el camino hasta el lugar donde un buen rato antes nos encontramos el poste de madera con indicación de la Gola de Lucino. Continuaremos por el camino, que se vuelve ascendente, durante unos trescientos metros hasta llegar a un cruce de caminos. A nuestra izquierda podremos ver, entre la vegetación, la casa del Sillero (km 7,7), y a la derecha un poste con indicaciones del sendero por el que vamos (PR-CV 234) y ahora también del sendero GR-237, un sendero de más de 300 kilómetros que recorre el macizo del Caroig y que, como no podía ser de otra manera, también pasa por aquí.

Haremos caso a las indicaciones de las cuevas de la Araña y seguiremos por el camino de la derecha. Sólo nos queda una subida hasta el ensanche a modo de aparcamiento para los vehículos que hasta aquí vienen para visitar las pinturas rupestres. En el ensanche encontraremos tres grandes carteles con información general sobre el entorno, el arte rupestre en el macizo del Caroig y las cuevas de la Araña. En este punto abandonaremos el camino y seguiremos por el sendero que sigue recto y se encara hacia el barranco de los Hongares. Bajaremos por unos escalones habilitados en la ladera para facilitar el acceso a los visitantes y a los pocos metros de girar hacia la derecha encontraremos el Abrigo III de las cuevas de la Araña (km 8,8).

Las cuevas de la Araña son un conjunto de tres abrigos naturales ubicados en la margen izquierda del barranco de los Hongares, afluente del río Cazuma, que presentan cerca de unos 250 motivos pintados y adscritos cronológicamente al arte macroesquemático y arte levantino (hace 7.500-5.000 años). Fueron descubiertas a principios de 1920 por el profesor Jaime Poch i Garí en el transcurso de una excursión por el macizo del Caroig quien se lo comunicó a Eduardo Hernández-Pacheco, profesor que se encargó de realizar y dirigir el estudio de las pinturas ese mismo año. Y es a partir de ese momento en el que Bicorp y las cuevas de la Araña se convierten en un referente del arte rupestre levantino de la Península Ibérica.

Los Abrigos I y II se encuentran juntos, y el abrigo III separado unos metros y el primero al que se accede por el sendero. Se encuentran protegidos por rejas y junto a ellos hay instalados unos paneles explicativos con calcos de las pinturas que nos ayudan a localizarlas e identificarlas sobre la pared. Predominan los motivos animales (ciervos, cabras montesas, caballos, toro e incluso un zorro) y escenas de caza con arqueros, aunque hay una escena que se ha hecho mundialmente famosa, la de la recolección de la miel donde una figura humana trepa por unas lianas o cuerdas para acceder a un panal natural (aprovecharon una pequeña oquedad en la roca para representar el panal) y poder extraer la miel, mientras las abejas revolotean alrededor de la figura humana.

Vale la pena recordar que el Ecomuseo de Bicorp realiza visitas guiadas con  magníficas explicaciones de estas pinturas.

Tras admirar estos grandes conjuntos de arte parietal realizados por una sociedad agricultora y ganadera, regresamos por el mismo camino hasta el cruce donde se encuentra la casa del Sillero (km 9,8). Seguiremos ahora por la derecha, por el camino principal, junto al barranco de los Hongares que quedará a nuestra derecha. En pocos minutos llegaremos otra vez a la acequia de los Moros (km 10,6), lugar donde finaliza la parte circular de la ruta. Los últimos kilómetros hasta el final de la ruta, punto junto al camino de la Cadena donde aparcamos el coche (km 14,12), se realizan por el mismo camino por el que llegamos hasta aquí.


BIBLIOGRAFÍA:

- Beltrán Martínez, Antonio (1970): Algunas cuestiones sobre las pinturas de las Cuevas de la Araña (Bicorp, Valencia). Saguntum: Papeles del Laboratorio de Arqueología de Valencia, nº 10, págs. 11-17.

- Hernández-Pacheco, Eduardo (1924): Las pinturas prehistóricas de las Cuevas de la Araña (Valencia). Evolución del arte rupestre de España. Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas. Museo Nacional de Ciencias Naturales. Madrid.





















































lunes, 22 de noviembre de 2021

Ruta del Barranco Moreno (Bicorp). Abrigos de los Gineses y Calicanto


 


ACCESO:

El inicio de este sendero se encuentra en la fuente la Rambla, en el casco urbano de Bicorp, a unos 90 kilómetros de Valencia. El tiempo que emplearemos para recorrer esa distancia es de aproximadamente una hora y cuarto. Saldremos de Valencia dirección Sur buscando la V-31. Más adelante seguiremos por la A-7 (Albacete/Alicante. L’Alcúdia) y abandonaremos la autovía por la salida 396 para seguir por la carretera CV-590 dirección Estubeny. A unos 7,5 kilómetros llegaremos a una rotonda donde deberemos tomar la primera salida dirección Anna por la CV-580. Por esta carretera, después de pasar Anna, Chella, Bolbaite, Navarrés y Quesa, llegaremos a Bicorp. Solo nos queda buscar la fuente que se encuentra al lado del lavadero, bajo un puente de esta misma carretera.

DATOS TÉCNICOS:

- Nombre de la ruta: PR-CV 173 Ruta del Barranco Moreno.
- Municipio: Bicorp.
- Distancia: 13,84 kilómetros.
- Tiempo total: 6h 09’.
- Tiempo en movimiento: 4h 08’.
- Tiempo detenido: 2h 01’.
- Desnivel positivo: 407 m.
- Altitud mínima: 259 m (Fuente la Rambla).
- Altitud máxima: 553 m (camino de Jarafuel).
- Tipo: circular.
- Señalización: Sí. Postes de dirección y marcas blancas y amarillas.
- Dificultad: Media. 
- Cartografía: Mapa Topográfico 1:25.000 769-I Navarrés.
- Fecha: 25 de marzo de 2018.

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DESCRIPCIÓN:

Bicorp es un municipio que pertenece a la comarca de la Canal de Navarrés. Su término es montañoso, abrupto, surcado por numerosos ríos y barrancos que basculan de Oeste a Este en busca del Júcar a través del río Escalona. Predomina la masa forestal con el pino carrasco (Pinus halepensis) como protagonista del estrato arbóreo. Le acompaña un sotobosque típicamente mediterráneo de coscojas (Quercus coccifera), romeros (Rosmarinus officinalis), lentiscos (Pistacia lentiscus), brezos (Erica multiflora), espartos (Macrochloa tenacissima)… Nos encontramos, sin lugar a ninguna duda, en uno de los espacios más naturales del territorio valenciano.

La gran plataforma del macizo del Caroig y la muela de Cortes, en cierta medida despoblada y con escasas vías de comunicación que la cruzan, fue el escenario natural escogido para que en 1973 se creara la Reserva Nacional de Caza Muela de Cortes, que pasó a ser Reserva Valenciana de Caza posteriormente. En ella habita una gran cantidad de especies de utilidad cinegética como la cabra montés (Capra pirenaica) o el muflón (Ovis musimon). Y Bicorp es uno de los municipios por los que la reserva de caza se extiende y donde no es nada difícil ver cabras cuando salimos a dar un paseo, aunque tal abundancia de estos animales está provocando serios problemas en los campos de cultivo.

Todo este territorio montañoso, con abundancia en cursos de agua y con una cantidad inconmensurable de abrigos y cuevas debido a su carácter calizo, propició su ocupación desde la Prehistoria. Muestra de ello es la concentración de yacimientos con arte rupestre en el macizo del Caroig, una de las mayores concentraciones del arco mediterráneo en la Península Ibérica declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Y en la ruta que realizaremos veremos dos de estos abrigos: el de los Gineses y el de la Balsa de Calicanto.

El barranco Moreno prácticamente cruza el término de Oeste a Este con un trazado bastante meandrizante y es precisamente en un meandro de este barranco donde se localiza el casco urbano de Bicorp. La ruta que realizaremos y que lleva su nombre es circular, de casi 14 kilómetros de distancia, y transcurre por caminos, sendas y, como no podía ser de otra manera, por el cauce y márgenes del barranco, rodeados de una impresionante masa forestal. Caminaremos en el sentido contrario a las agujas del reloj y en la parte más alejada coincidiremos con parte de la ruta del arte rupestre de Bicorp.

El inicio de la ruta se encuentra en la fuente la Rambla o de la Umbría (km 0) bajo un puente de la carretera CV-580 a su paso por la población, donde no será difícil aparcar para iniciar el recorrido andando desde allí. La fuente, reubicada aquí tras las obras del desvío de la carretera, se encuentra pintada en su parte superior con la conocida escena de la recolección de la miel de las Cuevas de la Araña, abrigo con arte rupestre que también visitaremos gracias a otro sendero de pequeño recorrido y del cual trataremos más adelante.

Nos dirigiremos hacia la carretera y giraremos a la izquierda como si fuéramos a salir de la población, pero antes de cruzar el puente sobre el barranco Gomar veremos las primeras indicaciones de la ruta que nos dirigen por el sendero de la izquierda con ligera pendiente ascendente. Conectaremos con un camino de tierra por el que seguiremos rodeados de campos de algarrobos y olivos, y unos 300 metros más adelante enlazaremos con un camino asfaltado. Giraremos a la izquierda y seguidamente a la derecha haciendo caso a los postes y marcas que nos encontraremos en todos los cruces.

Después de pasar cerca de una casa con un gran pino al lado, el camino deja de ser asfaltado y continua de tierra, rodeados ahora de pinos a ambos lados. Veremos el primero de los muchos carteles interpretativos de la ruta que hace referencia a la ocupación prehistórica del entorno del barranco Moreno. Y a muy pocos metros del cartel nos encontramos con la bifurcación (km 1,6) del sendero. A la izquierda está el camino por el que regresaremos del barranco Moreno y hacia la derecha el camino por el que continuaremos, camino que conforme avanzamos veremos que se va estrechando.

Llegaremos a una zona donde no hay prácticamente suelo y aflora la roca, lugar donde aún perdura y se aprecia el margen rocoso de aquel antiguo camino que conectaba Bicorp con la población de Jarafuel, y donde si nos fijamos bien aún podremos ver por el suelo algún clavo oxidado de las herraduras de las caballerías que por allí transitaban. Junto a este antiguo camino nos encontraremos otro cartel que explica la existencia de una red radial de caminos desde Bicorp a poblaciones vecinas y la importancia que tuvo en el pasado como principales y únicas vías de comunicación antes de la existencia de las carreteras.

Tras realizar un marcado zigzag con pendiente ascendente, la roca desnuda da paso a una senda de tierra que transcurre por una zona más boscosa. Se trata de pinos que han ganado el terreno a los antiguos campos de cultivo de los que aún quedan los ribazos de piedra. Seguiremos ascendiendo, aunque sin darnos casi cuenta ya que no es necesario realizar ningún gran esfuerzo, hasta alcanzar la cota más alta del recorrido donde encontraremos el cartel en el que se puede leer información sobre la flora y las principales especies del bosque mediterráneo. A partir de este punto continuaremos con ligero descenso y en poco tiempo llegaremos a una bifurcación indicada hacia la izquierda.

Nos adentramos en el paraje conocido como Era del Bolo, caminando por una senda por la ladera del encajado barranco Moreno. Las vistas que obtenemos aquí, entre los pinos, son espectaculares. Una zona muy montañosa cuyas laderas están completamente cubiertas por un manto verde de pinos donde el barranco Moreno ha labrado un gran surco que se extiende frente a nosotros. Iremos descendiendo de forma suave durante un buen tramo hasta que nos encontraremos una bifurcación (km 6,1) con postes indicativos. Veremos indicaciones distintas a las del sendero PR que estamos siguiendo ya que a partir de este punto coincidiremos durante un tramo con la Ruta del Arte Rupestre de Bicorp, una ruta mucho más corta que se centra en tres abrigos con arte rupestre (abrigos de los Gineses, Calicanto y Lucio).

Seguiremos recto y a pocos metros nos encontraremos con la casa cueva la Joaquina (km 6,1), un excelente ejemplo de arquitectura rural que nos acerca a un pasado no tan lejano donde se aprovechaban todos los recursos naturales y donde la vivienda se encontraba cerca de ellos. Se trata de una pequeña casa que aprovecha la visera rocosa de un abrigo, y junto a ella el horno para el pan, y todo el conjunto sobre un estrato rocoso liso a una altura considerable del cauce del barranco Moreno. No es la única construcción de este tipo en la zona, todo lo contrario, son construcciones bastante frecuentes.

Continuaremos y un poco más adelante llegaremos a un aprisco que también aprovecha un abrigo, pero en este además se ha encontrado arte rupestre. Se trata del abrigo del Charco de la Madera (km 6,3), ubicado a la altura de una fantástica poza de aguas transparentes en esta época del año que fuimos. En este abrigo no fuimos capaces de ver pinturas por lo que continuamos hacia el barranco. Desde el cauce, mirando aguas arriba, a mano derecha, podremos ver un gran abrigo enrejado (km 6,6) al que también nos acercamos pero tampoco vimos nada. En este lugar nos encontramos en el punto más alejado de la ruta.

Nos daremos la vuelta para regresar pero unos metros más abajo giraremos a la derecha por una senda señalizada hacia el abrigo de los Gineses (km 6,9), cerca de la unión entre los barrancos Moreno y Gineses. Se trata de un pequeño abrigo cerrado en el que, aunque el estado de conservación de sus pinturas no es bueno, podremos apreciar varias figuras realizadas con trazos lineales, una buena muestra de arte rupestre esquemático. También se encuentra la figura de un toro de estilo levantino.

Regresaremos al barranco y volveremos a pasar por el abrigo del Charco de la Madera y la casa cueva la Joaquina hasta llegar a la bifurcación donde giraremos a la derecha para cruzar nuevamente el barranco. Caminaremos unos metros y pronto nos desviaremos hacia la derecha para alcanzar el abrigo de la Balsa de Calicanto (km 7,7), descubierto en 1974. Se trata de un gran abrigo cerrado con muestra de arte rupestre levantino (se distinguen bien dos figuras zoomorfas en los extremos, cérvidos) y un importante conjunto de arte rupestre esquemático donde hay representaciones antropomorfas, zoomorfas y del curso del agua realizadas a base de trazos lineales, serpentiformes y zigzags.

El abrigo de Calicanto es la última cavidad con arte rupestre que visitaremos en este recorrido, pero aún así nos podremos hacer una idea de la concentración de arte rupestre, levantino y esquemático, que hay en esta zona del macizo del Caroig, y no solamente en el barranco Moreno. De esta manera, tras contemplar las figuras de Calicanto regresaremos al barranco y continuaremos con la ruta. Seguiremos dirección aguas abajo, por el cauce y sus márgenes, pasando de un lado a otro saltando el exiguo curso de agua y sus pozas.

En la margen izquierda del barranco nos encontraremos otra casa cueva (km 8,5) que ha sido restaurada como testimonio de la forma de vida de un pasado reciente donde el hombre y el medio convivían en armonía. Seguiremos por el barranco sin perder de vista las marcas de pintura blancas y amarillas que nos indican en todo momento el recorrido. En este tramo de barranco nos encontraremos algunas charcas de agua cristalina que nos invitarán a detenernos para contemplar todo el paisaje que nos rodea.

Tras un buen trecho de barranco llegaremos a un punto donde encontraremos un cartel sobre la fauna (km 9,9). En este lugar el trazado original del sendero PR se bifurca. Una opción continúa por el cauce y la otra se desvía hacia la izquierda para separarnos definitivamente del barranco. Nosotros escogeremos esta segunda opción. Ascenderemos suavemente por la ladera, por una senda que se adentra en un bosque de pinos, bajo el paraje de las Quebradas. Más adelante conectaremos con un camino por el que seguiremos dirección Bicorp.

Por el camino continuaremos acompañados por un bosque de pino carrasco y su típico sotobosque mediterráneo, que tan sólo veremos interrumpido por algunos campos de olivos  y algarrobos salpicados en las laderas. El paso aquí es más rápido y cómodo que por el barranco, motivo por el que no tardaremos en alcanzar nuevamente la primera bifurcación de la ruta (km 12,5) donde unas horas antes escogimos seguir por el antiguo camino de Jarafuel. Desde aquí hasta Bicorp ya conocemos el camino y tan solo deberemos deshacer los primeros pasos que dimos, pero ahora tendremos vistas del casco urbano ya que caminaremos hacia el pueblo.

La ruta la finalizaremos en la fuente la Rambla (km 13,84), lugar donde aparcamos. Pero antes de marcharnos de Bicorp, si aún vamos bien de tiempo, es muy recomendable realizar la visita al ecomuseo que se encuentra en la calle San Roque, 11. El horario es de miércoles a domingo, de 10:00 a 14:00 horas. En su página web (http://www.ecomuseodebicorp.com/) podremos encontrar información sobre esta ruta y otras del entorno. El ecomuseo de Bicorp es un Centro de Interpretación del Patrimonio que cuenta con tres salas: arqueología, etnología y paleontología. En la sala de arqueología hay una exposición sobre prehistoria donde se puede conocer el arte esquemático y levantino representado en los abrigos más importantes del municipio como son los de las Cuevas de la Araña y del barranco Moreno.

BIBLIOGRAFÍA:

- Hernández Pérez, Mauro S. (2006): Arte Esquemático en la fachada oriental de la Península Ibérica: 25 años después. Zephyrus: Revista de prehistoria y arqueología, nº 59. Págs. 199-214.

- Hernández Pérez, Mauro S. (2016): Arte Macroesquemático vs. Arte Esquemático. Reflexiones en torno a una relación intuida. Del Neolític a l'Edat de Bronze en el Meditarrani occidental: estudis en homenatge a Bernat Martí Oliver / coord. por Helena Bonet Rosado; Bernat Martí Oliver (hom.), págs. 481-490.

- Torregrosa Giménez, Palmira (1999): La pintura rupestre esquemática en el Levante de la Península Ibérica. Tesis doctoral de la Universidad de Alicante.

- Web del Ecomuseo de Bicorp: http://www.ecomuseodebicorp.com/